
JOSMA TORRES. MI HISTORIA.
Director Creativo y Gerente
La fotografía no fue una elección puntual en mi vida; fue un entorno en el que crecí. Desde muy pequeño estuve rodeado de cámaras, carretes y conversaciones sobre encuadres y luces, ya que mi padre era fotógrafo. Verle trabajar despertó en mí una curiosidad natural por la imagen y, casi sin darme cuenta, comencé a desarrollar una manera muy personal de observar el mundo. Pude entender que capturar momentos era mucho más que apretar un botón: era conservar emociones, detener el tiempo y crear recuerdos que perduran para siempre.
Durante mi infancia, mi gran pasión fue el dibujo. Hasta los 13 años pasaba horas creando, perfeccionando trazos y aprendiendo a interpretar formas, volúmenes y expresiones. Sin saberlo, estaba entrenando la mirada: aprendiendo composición, equilibrio y sensibilidad artística. El dibujo fue mi primera escuela visual.
La verdadera revelación llegó con la fotografía analógica y el laboratorio. Descubrir el proceso de revelado fue para mí algo casi mágico. Ver cómo una imagen aparecía lentamente en el papel, trabajar el retoque manual y comprender la técnica que había detrás de cada toma marcaron una etapa decisiva. Fue un periodo de descubrimiento profundo, donde entendí que la fotografía no era solo capturar un instante, sino interpretarlo y darle intención.
A los 18 años ingresé en el Ejército del Aire y fui destinado al departamento de Fotografía Aérea en la Base Aérea de Manises. Esta etapa supuso un antes y un después en mi desarrollo profesional. Allí adquirí disciplina, precisión técnica y una gran capacidad de planificación. La fotografía aérea exige rigor, responsabilidad y una ejecución impecable, y esa exigencia me ayudó a consolidar una base técnica sólida que aún hoy forma parte de mi manera de trabajar.
Al finalizar mi etapa en el ejército, decidí emprender y abrí mi primera tienda de fotografía. Fue un periodo de crecimiento tanto profesional como personal: gestionar un negocio, tratar con clientes, entender sus necesidades y transformar sus expectativas en imágenes memorables me enseñó que la fotografía no solo trata de imágenes; también es cercanía, empatía y confianza Y también trata de contar de historias reales. historias de familias, de parejas, de niños, trata de contar las historias de personas que viven momentos únicos e irrepetibles.
Diez años después tomé la decisión de ampliar horizontes y me trasladé a Inglaterra. Allí trabajé para distintas compañías del sector fotográfico, viviendo de primera mano una de las mayores transformaciones de nuestra profesión: el paso de la era analógica a la era digital. Lejos de verlo como un reto, lo entendí como una oportunidad para evolucionar. Me formé en Photoshop y Diseño Gráfico, incorporando nuevas herramientas sin perder la esencia clásica que siempre ha definido mi mirada.
A lo largo de los años he aprendido que la fotografía es un equilibrio constante entre técnica y emoción. La tecnología cambia, los estilos evolucionan, pero la sensibilidad, la experiencia y la capacidad de conectar con las personas siguen siendo el verdadero valor diferencial.
Hoy mi especialidad es la fotografía familiar, comuniones, bodas y retrato artístico. Me apasiona capturar la naturalidad de un niño el día de su Comunión, la emoción contenida en una mirada durante una boda o la complicidad auténtica de una familia compartiendo un instante. Busco imágenes elegantes, atemporales y llenas de verdad. Fotografías que dentro de veinte años sigan emocionando.
Entiendo cada sesión como una experiencia cercana y personalizada. Me gusta crear un ambiente de confianza donde las personas puedan mostrarse tal como son. Porque las mejores fotografías no se fuerzan: se sienten.
Después de tantos años de trayectoria, sigo trabajando con la misma ilusión que cuando vi aparecer mi primera imagen en el laboratorio. La técnica se perfecciona, la tecnología avanza, pero lo que realmente permanece es la vocación de contar historias reales con sensibilidad, compromiso y respeto.

Para mí, cada reportaje no es solo un trabajo. Es un capítulo importante en la vida de alguien. Y eso merece toda mi dedicación.

+ DE 40
AÑOS DE EXPERIENCIA






